martes, 18 de septiembre de 2007

Tú que nunca serás del todo mío...


Sábado fue, y capricho el beso dado,
capricho de varón, audaz y fino,
mas fue dulce el capricho masculino
a este mi corazón, lobezno alado.

No es que crea, no creo,
si inclinado sobre mis manos te sentí divino,
y me embriagué.
Comprendo que este vino no es para mí,
más juego y rueda el dado.

Yo soy la mujer que vive alerta,
tú el tremendo varón que se despierta
y es un torrente que se ensancha en río,
y más se encrespa mientras corre y poda.
Ah, me resisto, más me tienes toda,
Tú, que nunca serás del todo mío.


Alfonsina Storni.

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